domingo, 3 de noviembre de 2013
Madrid,2 de noviembre de 2013.
Estimado al otro lado:
Ayer sonreía; tendía la mano a la vida, pero ella miró a otro lado.
Hoy ella tiende la suya y ahora no miro yo: por alguna extraña suerte, por cualquier perversa justicia que nunca es justa con nadie.
Un atávico capricho, como el meandro del río, que sortea lo verde y vivo y se abalanza al vacío.
Un vacío en mi interior, amigo mío, que sólo colma la náusea del balanceo tranquilo.
Del vaivén de aquel columpio torcido que pendula entre el amor y el olvido.
Tu amigo.
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