miércoles, 5 de diciembre de 2012

Catarsis




Hoy soy más viejo que antes,
Mucho más mayor que ayer. 


Cuando el dolor lavó los ojos
que empezaron a entrever. 

A esos perros de violencia, 
violar la pureza del cuerpo. 

A esas rapaces del miedo
desgarrar la blancura en los sueños.

He visto la dignidad decapitada,
y la bondad desterrada. 

Bajo pútrida tierra egoísta
la inocencia enterrada.


Hoy he mirado a los ojos a la puta de Babilonia.
Y había lágrimas. 


Y en ellas, de pronto, la nieve. Y el fuego.
Y la lluvia, las estrellas y el cielo. 

Y tus ojos tras los míos. 

Hoy comprendí lo que hasta ahora solo sabía. 

En el vapor de la vida condensado en lágrimas.
En la absoluta belleza del dolor y del amor.
Y mezclados su sabor. 

Y así soy más viejo que antes.
Mucho más mayor que ayer. 


Y por fin siento lo que pienso:
Que el terror del día a día no pasará;
no pondrá un pie en el umbral de mis sueños. 

Que no entregaré mi camino a la suerte.
Que mi mano no soltará la tuya.
Y la sangre en mis heridas será solo para tí. 

Que esos perros, esos cuervos
quebrarán sus garras contra un corazón blindado,
forjado y templado, bajo el fuego del amor. 

El amor fuerte como la muerte. 


Y me río del destino
o más bien me compadezco; 

Si este dolor que padezco,
es precio alto por vivir. 

Por el regalo de vivir a tu lado.




[g.l]

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